viernes, 13 de marzo de 2015

ADICCIÓN AFECTIVA O EL VENENO DE LOS DIOSES

¿QUÉ ES LA ADICCIÓN AFECTIVA?

«No me la puedo quitar de la cabeza», «Esto es una tortura», «No sé lo que tiene, pero me arrastra y no puedo concentrarme  en otra cosa», «Tengo motivos para estar indignado y sin embargo, no puedo». La persona amada se convierte en una obsesión, por lo que el amante necesita saber que es amado o más señales de amor.



TRES TIPOS EN TRES FASES

Hay muchos tipos y formas de adicción afectiva. Por ejemplo:

1) Hay adicciones propias de CONQUISTA, que se da en el intento de conseguir la atención, la aceptación y el amor de la persona que le atrae. Cuanto más incierta, ambigua o "tira y encoje" muestre la persona deseada, más se incrementa en el amante la adicción. Las consecuencias son tan terribles como las que provocaban los cantos de sirenas, reclamando Ulises ser atado al mástil de la nave para no caer en esa trampa, que arrastraban a los navegantes  a estrellarse en los arrecifes y ser devorados. 


  2) Hay adicciones propias de RUPTURAS Y CRISIS, en donde se experimentan terribles sentimientos de soledad, abandono, desprecio y reducción de la autoestima, con la vivencia profunda de sentirse víctima, fruto de las heridas, que resultan incomprensibles, pensando que las haya hecho alguien que le ama o le haya amado.

 3) También hay adicciones afectivas COTIDIANAS, como amar apasionadamente a su pareja, pero ella cree que no acaba de darle el afecto que necesita o que no le da las muestras necesarias para saber que la quiere. El adicto vive el impulso incesante de saber que es amado por su pareja. Esto genera situaciones de conflictos, producto de la ambigüedad y de la insistencia. 
A su vez, estos conflictos incrementan su inseguridad, sus obsesiones, sus comportamientos de control, por ejemplo,  analizando los gestos, las comunicaciones (teléfono, e-mail, whatsapp, Facebook) o el comportamiento de la persona que ama. Esto va unido a una actitud demandante y reiterativa, incluyendo probables celos.


 Sus síntomas son similares a los que experimentan los drogadictos, siendo, en este caso, su droga la persona que ama, necesitando cada vez más de ella y viviendo desesperadamente el síndrome de abstinencia, con dramáticos cuadros depresivos y de ansiedad, trastocando los hábitos de la alimentación, del sueño o del bienestar físico.

¿TANTOS ADICTOS?

El adicto afectivo siempre buscará alguna excusa para no apartarse de su fuente de placer, igual que el drogadicto que, aunque todos y la propia experiencia le argumenten que la droga le hace un daño terrible, él seguirá consumiendo…
En la adicción afectiva puede caer, en algún momento, más del 75% de la población, dependiendo de las características personales del amante y de las del amado o amada.

TEORÍA DEL APEGO

Los más vulnerables a la adicción afectiva son los que en la crianza experimentaron algún tipo de abandono, distanciamiento o vacío  físico o emocional por parte de las personas que los tenían que cuidar, o una relación de afecto ambigua, o interpretada como insegura.
Esto coincide con  la teoría del apego, en que el dependiente reproduce en sus relaciones de pareja el tipo de vínculo afectivo ansioso-ambivalente, caracterizado por una marcada inseguridad y ansiedad ante la separación, así como una excesiva necesidad de afecto, a fin de poder compensar sus carencias afectivas.

¿QUÉ TIPO DE PATOLOGÍA ES?

La complejidad y peculiaridad, en cada caso, de los sentimientos y de los afectos hace que los estudios sean prácticamente nulos y que su sintomatología no esté recogida en ningunos de los catálogos de diagnóstico (DSM-IV o el CIE-10).

VÍCTIMAS Y MALTRATADORES


Con todo, desde nuestro punto de vista, se suele reproducir un cuadro muy similar al del obsesivo compulsivo, dominando moldes mentales de Anticipación Aversiva, Hiperanálisis, Hipercontrol, Focalización en la Carencia e Imantación por lo Imposible.

Cuando van unidos a actitudes de Baja Autoestima, Intrapunición, Culpa  y Autosabotaje, es más propio de los que viven la adicción afectiva como VÍCTIMAS. 


Sin embargo, cuando predominan rasgos paranoides, hostiles o de extrapunición, como Atribución de los fallos a los demás, la reacciones se aproximan a las de los MALTRATADORES.

No hay comentarios:

Publicar un comentario