jueves, 20 de agosto de 2015

¿DÓNDE ESTÁ EL ÉXITO DE NUESTRA AYUDA PSICOLÓGICA? La Eterna Serpiente

La Eterna Serpiente
Explicación 2/100

El problema no son los encantadores de serpientes. El problema son las serpientes encantadoras.













[La crisis puede ser un buen revulsivo para cambiar el miedo al precipicio por la propia conquista. Es necesario establecer un cruce de retratos con el «selfie» psicológico y seguir un plan de entrenamiento, que desensibilice las heridas profundas y modifique los moldes mentales inadecuados. Todo ello lo representa simbólicamente la SERPIENTE que hemos criado dentro de nosotros.
Éste es un segundo blog dedicado a captar DÓNDE ESTÁ EL ÉXITO DE NUESTRA AYUDA PSICOLÓGICA y que es fruto de la terapia on-line, mantenida ayer con Nelson. Uno de los casos más prolongados, que, siendo de los más leves, encierra muchos «autosabotajes» encubiertos de «racionalidad»]. 

La serpiente estuvo no sólo en el paraíso, sino que, de forma simbólica, se alimenta y crece dentro de nosotros, desde la niñez, como nuestro mayor enemigo, aunque aparezca como nuestra principal asesora interna.

Unas veces, la serpiente transmite miedo; otras, rabia, culpa, desconexión, rebeldía-destructiva, inhibición… O si no, consejos y argumentos hostiles, destructivos, lastimosos o poco operativos… En algunos casos, necesidad de autoafirmación, soberbia y desprecio… En definitiva, todo aquello que conduce a la «expulsión del Paraíso».


Serpiente es todo lo que internamente conduce a la "expulsión del Paraíso"   

En este caso, el Paraíso es el estado de vida, caracterizado por el equilibrio, serenidad, ilusión, afecto, alegría, humor y bienestar.
La mayor dificultad para el cambio, lo tienen las personas con una serpiente con características como las siguientes:


1º. DESCONECTADAS DE LAS EMOCIONES Y EL SACRIFICIO. Son las más difíciles. Ellas tienen conflictos sociales o interpersonales. No suelen ser ellas las más interesadas en resolverlos. Son otras personas, especialmente familiares, las afectadas, que son las que realmente tienen la necesidad encontrar soluciones. El problema de muchas de estas personas es que no tienen empatía, o no tienen suficientes sentimientos para sentir la necesidad de cambio, o no poseen suficiente capacidad de sacrificio, disciplina o autoexigencia (más típico de personas con disposición psicópatoide, con marcadas adicciones o personas caprichosas y cómodas).

2º. DISPARADAS POR EL ORGULLO, EL ODIO Y LA HOSTILIDAD. Son personas rencorosas y desconfiadas, aunque sufren, pero, al pedirles que renuncien a su venganza y odio, les parece que pierden su propia dignidad y hasta el sentido de su vida. Sólo llegan a cambiar, cuando logran descubrir que el mayor daño no procede de sus supuestos enemigos, como del "cáncer" construido por sí mismos. Esta convicción de que no le es rentable seguir manteniendo esa contienda u hostilidad, la que les puede llevar a un proceso de cambio (más típico de personas paranoides).


3º. LAS SOMETIDAS A LA DICTADURA IRRACIONAL DE LA RAZÓN Y LA PERFECCIÓN. Sufren con sus obsesiones, culpas e insatisfacción, pero no quieren renunciar a sus planteamientos excesivamente racionales, ni menos, a la exigencia que se impone a sí, al igual que a los más próximos o a subordinados, porque perciben como resultado el abismo o el caos (más típico de personas perfeccionistas, obsesivas e hiper-racionales). 

Hay que entrenarse en estrangular la serpiente





¿CÓMO ABORDAR EL CAMBIO EN ESTE ÚLTIMO CASO?


    La terapia, en estos casos, se hace difícil, porque la lógica, los argumentos o el hiper-análisis se imponen como la tinta del calamar que lo enturbia todo, e impide actuar, precisamente, de forma racional, puesto esa "tinta" sólo es producto de su propia irracionalidad. 

      En consecuencia, hay que ir, directamente, a soluciones que propugnen la purgación de las emociones tóxicas, como la rabia, la culpa o el miedo. Para ello, hay que valerse de técnicas de acción corporal (nuestra TBT), asociadas a símbolos y analogías, más fácilmente conectables con el pensamiento profundo y las emociones, pues atacar a éstos directamente se hace difícil.

La Inteligencia Emocional implica, en gran medida, sacar al niño interior, capaz de dominar la serpiente.









EL COSTOSO PROCESO DE UNA ASTUTA SERPIENTE
       Aunque cada vez Nelson está mas convencido de tener que estrangular su serpiente, el proceso de cambio no ha sido fácil, porque, como en muchos otros casos: 
a) La serpiente trata de ser cómplice con la persona que sufre y trata de dar soluciones aparentemente "apropiadas", que son nocivas.
b) Porque la serpiente suele estar anidada en el "núcleo duro" del pensamiento, enredada en la propia lógica. Es decir,  la serpiente es la irracionalidad disfrazada de lógica. Ello, porque, durante toda la vida, la serpiente ha encontrado, en el pensamiento y en la teorización, la pretendida medicina para su cliente, siendo un verdadero veneno que "inmoviliza" el vivir.
     El enemigo (la serpiente) juega un papel circular, sobre todo, cuando se le va a atacar, porque entonces se aferra a argumentos propios de los dictadores, profetizando abismos y desastres, si se le ataca, sugiriendo que la consecuencia será el caos.

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