martes, 5 de enero de 2016

LA MENTE QUE NOS DEFIENDE Y QUE NOS COMPLICA

La relación estrés-eficiencia, hazla trabajar a tu favor

LA MENTE COMO SISTEMA DE DEFENSA 
Y SISTEMA DE PLOBLEMATIZACIÓN
Pedro H. Guanir
 La reacción al Estrés
El neurólogo y neurocientífico Facundo Manes escribe: «Cuando somos expuestos a una situación extrema, se activa un sistema muy básico, rápido y firme modelado durante cientos de miles de años, para hacer frente a lo que está ocurriendo. Este primer paso de defensa de nuestro sistema biológico es la llamada “respuesta de estrés»
Hay que tener en cuenta que la activación del cerebro conlleva una respuesta fisiológica compleja, donde participa el sistema nervioso autónomo, el endocrino, el metabólico y el inmune.
¿Cuál es la razón?
El organismo necesita un mayor flujo de oxígeno para para prepararse para el ataque o para huir. «Así, se acelera la respiración para proveer más oxígeno, y la frecuencia cardíaca para entregar rápidamente ese oxígeno a través del torrente sanguíneo a los músculos principales. Los vasos sanguíneos en la piel se constriñen para que haya el menor sangrado posible en el caso de una herida».
Es una preparación para la batalla, por lo que se necesita el combustible suficiente para el esfuerzo.
Entre los preparativos, está que nuestras glándulas produzcan azúcar en sangre de los carbohidratos almacenados en las células. También que se prepare el sistema inmune,  lanzando glóbulos blancos que combatan las infecciones, adhiriéndose a las paredes de los vasos sanguíneos, hacia cualquier parte del cuerpo que pudiera lastimarse.
El sistema cognitivo humano, a su vez, ofrece una variante de estrategias o moldes mentales para hacer frente a ese daño o peligro.
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El estrés interno: Moldes Mentales
Lo que hemos defendido con nuestra teoría de los MOLDES MENTALES es que las estrategias cognitivas para hacer frente a ese daño o peligro, en función de su aprendizaje, se convierten en patrones  o moldes mentales que si son negativos son más peligrosos que el propio estrés externo, PROBLEMATIZANDO todo cuanto ocurre.
Libro que recoge la teoría de Pedro H. Guanir sobre Los Moldes de la Mente, en 2002
La reacción es similar a la que un líder de una tribu lanzaría ante un posible enemigo. Hay jefes que exagerarían lo que puede venir, generando peligros y amenazas, siendo lo propio del Molde Mental de ANTICIPCIÓN AVERSIVA («Y sí..»), provocando reacciones de miedo y hasta de pánico, por lo que dejarían de ser funcionales. Otros jefes harían planteamientos ilusos, pensando que todo va a ser maravilloso (como el presidente que decía que no había crisis en España y que jugábamos en la la premier league de la economía), generando moldes mentales de INFLACIÓN-DECEPCIÓN. Otros pedirían calma y análisis de la situación, previendo todo lo que pudiera ocurrir pero con optimismo: molde de ANTICIPACIÓN CONSTRUCTIVA PREVISORA…
Manual del Test MOLDES,  de Pedro H: Guanir, en TEA Ediciones, Madrid,
Lazarus señalaba que el primer paso de este proceso es la “evaluación primaria”, estableciendo si  la situación es peligrosa o no. Para ello, está el papel de amígdala, en el sistema límbico, el cerebro emocional,  que detecta, genera y mantiene emociones relacionadas con el miedo, de forma inmediata. Mientras que la “evaluación secundaria”, procura un análisis más detallado para ver la gravedad y encontrar recursos para combatir.
Personas Ansiosas
Las personas que habitualmente reaccionan, de forma desmedida a cualquier estímulo calificándolo y exagerándolo de peligroso o preocupante, producto de unos moldes mentales inadecuados, desarrollan una manera de vivir de intranquilidad,desasosiego, miedo y preocupación, es lo típico de la ANSIEDAD, cuya mente analiza y valora el FUTURO como AMENAZANTE. De esta manera son más sensibles a cualquier estímulo aversivo y desarrollan conductas propias de permanente estrés, siendo la ALERTA y la ALARMA su bandera.
Personas Depresivas
Mientras que las personas que habitualmente, ante una situación extrema, reaccionan, no con agitación, ni siquiera buscando alternativas, sino con apagamiento y desplome, producto también de otros moldes mentales inadecuados,viéndose incapaces, indefensas o indiferentes, aunque con tristeza y angustia frente a lo que está ocurriendo, es lo típico de la DEPRESIÓN, cuya mente analiza y valora el FUTURO como DEVALUADO.
Los estudios casuales de Seyle
En los años treinta, Selye, interesado por los efectos de los extractos ováricos en el organismo, utilizó ratas y estableció dos grupos: un grupo control, al que inyectaba una solución salina inofensiva, y un grupo experimental a las que suministraba el extracto ovárico.
Meses después, Seyle observó que las ratas a las que se inyectó el extracto ovárico padecían úlceras pépticas, hipertrofia de las glándulas suprarrenales y reducción de los principales tejidos del sistema inmunológico. Con ello parecían confirmadas sus hipótesis. Sin embargo,  cuando exploró a las ratas que habían recibido la solución inofensiva, presentaban los mismos efectos.
El desconcierto de los resultados, produjo una nueva hipótesis que más tarde demostró, y  era que, al recibir ambos grupos un trato penoso, ese estrés sufrido fue la causa de los desórdenes fisiológicos.
La conclusión de Seyle, convirtiéndose en el padre de la teoría del estrés, era que el organismo reacciona frente a los estímulos estresantes con alteraciones fisiológicas en distintos órganos del cuerpo y a las que denominó Síndrome General de Adaptación.
Fases del estrés
Según las investigaciones realizadas por Hans Selye en 1975, estas reacciones se manifiestan en 3 fases: la fase de alarma, la fase de resistencia y la fase de agotamiento
La fase de alarma
Durante la primera fase del proceso de estrés frente a la agresión, aparecen los síntomas: respiración entrecortada y acelerada, aumento del ritmo cardíaco, aumento de la presión arterial, sensación de tener un nudo en la garganta o en el vientre, ansiedad, angustia
La secreción de hormonas como la adrenalina es la responsable de estas reacciones  que aparecen después de unos minutos con la función de preparar al cuerpo para una acción rápida. 
La fase de resistencia: la adaptación
Cuando el estado de agresión se prolonga, se inicia un proceso de resistencia a
dicho estado. Es la segunda fase en la que se prolonga el proceso de adaptación al estrés. Supone un sobre- esfuerzo para dar "normalidad" y compensar los gastos de energía ocasionados por el estado de estrés y, de este modo, impedir sucumbir. 
Durante esta etapa, el organismo secreta otras hormonas (los glucorticoides) que elevan la glucosa al nivel que el organismo necesita para el buen funcionamiento del corazón, del cerebro y de los músculos. 
La fase de agotamiento
Cuando se prolonga la fase de resistencia, en un cuadro severo de estrés, el organismo pierde su capacidad de respuesta y se agota. El estado de estrés es tan intenso que la persona afectada ya no puede afrontar las agresiones. El organismo se colapsa y ya no puede defenderse de las situaciones de agresión. Las reservas psíquicas y biológicas se agotan. Durante esta fase, la persona afectada puede desarrollar reacciones diversas como alteraciones psicosomáticas, obsesiones, fobias o depresión

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