lunes, 19 de febrero de 2018

LA DEPRESIÓN: UN CEMENTERIO DE ESTRELLAS



Vivir sin vivir. La depresión, inicialmente, es sentirte bloqueado en vida, inmovilizado como en una aventura en la selva, rodeado de maleza y bruma, sin poder mirar hacia delante.

Vivir sin vivir. La depresión  es sentirte bloqueado en vida, inmovilizado, sin poder mirar hacia adelante.

Esperanzas rotas 
Esperabas encontrar algo diferente, pero solo encuentras monotonía, la nada y, además, sin poder escapar... Te oprime hasta el silencio ensordecedor que te rodea, como si quisieras aislarte del resto del mundo. Te derrumbas, te vienes abajo, estás derrotado, sin interés en abrir los ojos, ni levantarte, ni dar un paso más. Te duelen las piernas, todo el cuerpo... El mundo se te echa encima, te asfixias. Todo es terrible, penoso, agotador... Te sientes un autómata al que se le ha acabado la cuerda y tú mismo tienes que dar órdenes a tus pies para continuar adelante. Adelante, sí, pero ¿adónde? Si no divisas futuro...

Te derrumbas, te vienes abajo, estás derrotado, sin interés en abrir los ojos, ni levantarte, ni dar un paso más.
Vacío
La sensación es que estás vacío, sin energía... Y tampoco sabes dónde repostar. ¿Para qué? Si es que nada te importa. Todo forma parte de la misma niebla que te envuelve. Una humedad espesa, persistente, asfixiante... Te exiges un esfuerzo terrible, abriendo camino, desbrozando zarzas y ramas de los arbustos que frenan tu paso... Suspiras, sintiendo angustia en el estómago, mientras la pesadilla de la niebla pegajosa no acaba.
Dormir
Necesitas aire, luz, abrir horizontes y te encuentras inmóvil en la maleza y la niebla. Sueñas con un lecho de hojas secas, con dejarte caer y tumbarte. Solo es un sueño estúpido, pero tu único sueño es soñar, es dormir…
Agujero negro
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la depresión afecta a más de 300 millones de personas, siendo la primera causa de discapacidad en el mundo.
"Los agujeros negros no son tan negros como los pintan. No son prisiones eternas..."

 Sin embargo, en medio de se agujero negro en el que has caído, siempre hay personas con empatía y buenas intenciones que llegan con un candil, prestándote luz, queriéndote a ayudar a salir de la negrura, sin embargo, tú le contestes que no se trata de negrura, que no, que no sabes lo que es, que es desconcierto, que es nada…

  Uno de esos hombres es el renombrado físico Stephen Hawking, ya con 76 años, que, el 7 de enero de 2016, dio una conferencia en la Royal Society y habló sobre la gran enfermedad del siglo XXI, que aqueja a millones: la DEPRESIÓN.
Un candil
Stephen Hawking, recientemente, celebró sus 76 años, con más vigor y energía nunca, y pese a padecer esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad sumamente debilitante que ha ido empeorando su salud, pese a perder la voz con apenas 43 años y estar postrado en una silla de ruedas, te quiso prestar un poco de luz.  
 Él escribe y se comunica de forma artificial hablando sobre la “Breve historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros”. Él predijo que los agujeros negros emitirían radiación. Él, en su conferencia de la Royal Society de Londres, hizo una analogía entre los agujeros negros y la depresión, encendiendo el candil con un mensaje de esperanza para ti que sufres, diciendo:

Los agujeros negros no son tan negros como los pintan. No son prisiones eternas como alguna vez se pensó. Las cosas pueden salirse de un agujero negro desde ambos lados y posiblemente hacia otro universo. Entonces si te sientes en un agujero negro, no te rindas: hay una salida”.
Estrellas muertas y gravitación sin resquicios
A mí también me gusta mantener el mismo candil de esperanza que Stephen Hawking y te animo, pero no quiero mentirte y te hago esta deliberación:
 Cierto que los agujeros negros son estrellas muertas que se atraen entre sí, con una potente fuerza de gravitación, impidiendo que salga la luz. Es cierto también que tu depresión es un cementerio de estrellas apagadas. Eso de las estrellas o ilusiones apagadas es triste, pero lo más agobiante es esa fuerza de gravitación que hay dentro de ti, que yo llamo la SERPIENTE CONSTRUIDA, que te arrastra, te engaña, te paraliza y te impide ver la luz.
Tienes que convencerte que la clave está en cargarte la SERPIENTE

 Tu enemigo es la serpiente
La luz que yo te puedo ofrecer es que yo también creo que “si te sientes en un agujero negro, no te rindas, pues hay salida”, pero tienes que convencerte que la clave está en cargarte la SERPIENTE. Sólo necesitas despistarla un poco y decidirte destruirla… Yo te daré una herramienta, eso es fácil. Lo difícil es que tú decidas, en un instante, querer destruirla y, en otro, proseguir, hacia la luz o posiblemente hacia otro universo, porque, aunque pienses que el mundo se acaba, hay muchos mundos en paralelo, aunque no podemos ser ingenuos… Hay que tener apoyos e ir paso a paso.


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